And I’ve gone silver on my travels,
growing silver in my sideburns. I’m starting to unravel her,
My heartbeats on a downhill
King Creosote & Jon Hopkins - “Bats in the Attic”
my hymn to the cherry blossoms in japan. they changed the very air you breathed.
ana and me, confirmed tokyo karaoke stars! bonnie tyler and the kiss topped our bill. we didn’t get time for a whitney houston tribute… AND I…. WILL ALWAYS LOVE YOU OO OO OO
cherry tree festival in tokyo. first hanumi! the blossoms are like clouds lining the sky but they will be gone as soon as it rains.
The Uncertainty Principle by Andre De Freitas
9 gritos by Alvaro Tapia Hidalgo
Andrea Gibson - Staircase
(Source: loverofstories, via toskamusic)
alguien que conozco me dijo hace unos días tanto amó dios al mundo que entregó a su hijo para que se inmolara mediáticamente y en eso sigo pensando
Me quité un peso de encima al bailar cuando quise y con los zapatos que menos daño me hacían, a ritmo de cha cha cha susurrarle aquí y ahora, y con la pasión del tango hacerle un corte de piernas y provocar un abrazo.
Me gusta la emoción de descubrir que casi siempre me paso de parada, pero al final hay algo que me hace mirar, correr y saltar antes del último silbato. Hay gente que busca las emociones haciendo parapente, y otros, ya ven, a golpe de abono transporte.
Me enfermé de parásitos, bacterias y otras penas por callar y guardar. Mi estómago olía a naftalina y en mis venas había formol. Dejé de confiar en la medicina de bótica perfectamente empaquetada para gritar vida con cero grados y un hígado limpio.
Me fui a casa para esta vez no encontrarla. Soldaditos de plomo en crisis, mucha niña mona pero ninguna sola, y el botellón de garrafón. Nunca había escuchado tanto el silencio entre tanto ruido. O no dicen acaso que los de mi pueblo nos gritamos y sin pandereta no nos sabemos comunicar?
Me compré un diente por casi cuatro mil plumas, y me reconcilié con todos los ratoncitos Pérez. Ese acto burgués de construir la boca en un sillón más grande que el de mi salón me hace sentir igual de poco importante, pero eso sí señores, que sonrisa le echo al taquillero del metro. A los que duermen conmigo les digo que jamás han sido mordidos por una boca de luxe como esta de piñón, y el que quiera que busque a su abogado.
Aquí estamos de vuelta, se abren las apuestas y la veda de caza.
(Foto tomada en Rue Oberkampf. De paquete el altar a la Virgen de Adelaida)